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Seguridad y autocuidado para periodistas

Por Tomás Herrera 29 de agosto de 2026 Seguridad 9 min de lectura
Periodista realizando una entrevista en la calle con libreta y micrófono
La seguridad empieza antes de salir a la calle: con la preparación y la pauta.

Cubrir una marcha, un conflicto o una zona de riesgo no se improvisa. La seguridad de un periodista se construye antes de la asignación, se sostiene durante la cobertura y se cuida después, cuando la nota ya se publicó. Esta guía reúne lo esencial, pensada para redacciones pequeñas y reporteros independientes de Colombia.

Seguridad física: antes de salir

La primera regla es informar: avisa siempre a tu editor o a una persona de confianza dónde estarás, con quién te reunirás y a qué hora esperas volver. Lleva el teléfono cargado, batería portátil y datos móviles. Identifica las salidas de la zona, los puntos de riesgo y las rutas alternativas. Si la cobertura es de alto riesgo, define una palabra clave que signifique «estoy en peligro» y úsala sin rodeos.

Durante la cobertura, muévete en pareja siempre que sea posible y evita llevar visible la identificación de prensa en zonas hostiles: muchas veces conviene mostrarla solo cuando hace falta. Respeta los cordones de seguridad y los protocolos de las autoridades, pero no confíes ciegamente en ellos: tu criterio y el de tu editor son la última línea de defensa.

Seguridad digital: tu teléfono es tu archivo

El celular del periodista contiene fuentes, notas, fotos y conversaciones que pueden poner en riesgo a terceros. Protégelo como lo que es: un archivo sensible. Activa el bloqueo con PIN o biometría, la autenticación de dos factores en tus cuentas de correo y mensajería, y evita conectarte a redes wifi públicas sin VPN. Cifra las conversaciones sensibles y define qué información jamás se comparte por mensajería.

Antes de cada cobertura de riesgo, haz una copia de seguridad de tus materiales en la nube con contraseña y borra del dispositivo lo que no necesites llevar. Si te detienen o te confiscan el equipo, saber que existe una copia segura reduce el daño. Y recuerda: las contraseñas de tus fuentes no se guardan en el mismo lugar que sus nombres.

Seguridad emocional: el oficio también desgasta

El periodismo colombiano ha cubierto décadas de conflicto y quienes lo hacen cargan con historias duras. El autocuidado no es un lujo: es una herramienta de trabajo. Aprende a reconocer las señales de fatiga, insomnio, irritabilidad o ansiedad después de coberturas intensas. Define límites claros entre tu vida y tu trabajo, y busca apoyo profesional cuando lo necesites, sin culpa y sin heroísmo.

En la redacción, promueve el hábito de las reuniones de descarga después de coberturas difíciles: un espacio breve donde el equipo puede hablar de lo que vivió. Los medios que cuidan a su gente retienen mejor talento y cubren mejor las historias. El autocuidado también es una decisión editorial.

Protocolo mínimo para cualquier medio

  1. Definir por escrito un protocolo de seguridad para coberturas de riesgo, con responsables claros.
  2. Mantener una lista actualizada de contactos de emergencia y de organizaciones de protección a la prensa.
  3. Exigir el reporte de ubicación antes, durante y después de cada salida riesgosa.
  4. Capacitar al equipo en seguridad digital al menos dos veces al año.
  5. Establecer un canal de apoyo emocional y una política de descanso tras coberturas extremas.

La seguridad es parte del oficio

Ninguna historia vale la vida de quien la cuenta, y ningún medio responsable pone a su gente en riesgo sin protocolo. La seguridad no limita el periodismo: lo hace posible y sostenible. En las rutas de Flonist incluimos un módulo completo de seguridad y autocuidado, con ejercicios prácticos y listas de verificación. Si quieres formarte o formar a tu redacción, mira nuestras rutas o escríbenos.